YARACAN, PERROS QUE CAMBIAN VIDAS
Tiza y Cleo, perritas de terapia en el Hospital de Torrejón de Ardoz
Los perros cambian la vida de las personas, no solo de las familias que tienen la suerte de compartir su vida con un animal; también de personas mayores, niños con trastornos de conducta o personas con discapacidad que acuden a centros de terapia. Desde hace 16 años, Yaracan trabaja en entornos terapéuticos y educativos con el apoyo de animales, como Tiza y Cleopata. Hemos sido testigos de su gran labor en el Centro de Especialidades de Torrejón de Ardoz, en la Comunidad de Madrid.
Por PABLO MUÑOZ GABILONDO Y ELENA DELGADO CASTRO
Las grandes ideas suelen nacer de la necesidad y experiencia propias. Eso le sucedió a Begoña Morenza, fundadora de Yaracan. Durante su infancia había experimentado cómo el contacto y la convivencia con sus perros era capaz de mitigar la herida emocional causada por el acoso escolar que sufría. Tiempo después, en el año 2007, descubrió que en Estados Unidos existían programas profesionales con animales, avalados científicamente, que aportaban grandes beneficios terapéuticos, y quiso ponerlo en marcha en España. Y en 2010 arrancó con el proyecto de Yaracan, una organización que traslada los beneficios de los animales a entornos educativos y terapéuticos.
Ayudados por una quincena de hermosos perros asisten a personas mayores, con trastornos de conducta, o con algún tipo de discapacidad. A todos ellos el contacto natural con los perros les cambia, en mayor o menor medida, sus vidas, tal y como reconocen y comprueban sus terapeutas y asistentes. Y es que los perros “llegan a una parte emocional y afectiva de las personas que no se consigue de otro modo, y provoca cambios de conducta en los pacientes que no harían ni por ellos mismos ni por otros”, reconoce Begoña.
LA TERAPIA CON PERROS LOGRA REDUCIR LA MEDICACIÓN EN LOS PACIENTES
La relación que se establece entre las personas y los perros es tal que parece que se conocieran desde hace años. Se establece una confianza entre ellos que no se da con las personas porque los animales no juzgan ni critican y permiten a las personas mostrarse tal y como son, hasta el punto de lograr reducir la medicación de los pacientes en hasta un 60%.
Desde Yaracan explican que “el contacto con perros de terapia favorece la reducción del ritmo cardiaco y la disminución de la presión arterial” y está relacionada con la segregación de endorfinas y oxitocina, lo que permite trabajar en áreas cognitivas, psicomotrices, comunicativas y sociales como un potente recurso de apoyo para los profesionales de los centros.
Nosotros hemos comprobado in situ la increíble labor que hacen estos perros extraordinarios y sus guías (Begoña y María) en el Centro de Especialidades de Torrejón de Ardoz, que depende del Hospital de Torrejón (en la Comunidad de Madrid). En 2012, esta institución fue pionera en la introducción de programas con perros en hospitales.
Allí hemos conocido estos días a dos preciosas golden retriever: Tiza, de 15 meses, y Cleopata, de 3 años. Hemos asistido a una de las sesiones que realizan periódicamente con personas mayores con depresión que acuden al centro. David Bueno, trabajador social de la Unidad de Salud Mental del Hospital de Torrejón de Ardoz, destaca que este fue el primer hospital en España que introdujo perros de terapia en unidades hospitalarias de psiquiatría.
La sesión dura una hora y los pacientes realmente disfrutan interactuando con los animales. Logran que las perras salten a través de un aro, juegan a tirar bolos mientras las perritas recogen la bola y se la devuelven, y compiten en grupos ayudados por los animales. El contacto con los canes les estimula para relacionarse con el resto de los pacientes y les ayuda a rescatar recuerdos y compartir una conversación. Y como estamos cerca de la Navidad, incluso cantan un villancico pandereta en mano. La sesión se hace corta y al final se despiden preguntando cuándo es la siguiente.
Los programas profesionales de Yaracan no son alternativos ni sustitutivos, son un complemento, un recurso de apoyo a los programas terapéuticos o educativos existentes, al servicio de los profesionales de cada centro sanitario y educativo.
LOS PERROS DE ASISTENCIA TIENEN UNOS CUIDADOS MUY ESPECIALES
Sergio Pedrosa es uno de los veterinarios de Yaracan y explica que desde hace 15 años la organización tiene una forma de trabajo propia para seleccionar a sus perros, manteniendo una línea genética de animales con todas las capacidades y potencialidades necesarias para este trabajo. En su mayoría son golden retriever.
Este profesional veterinario reconoce la importancia de tener unas pautas y cuidados muy especiales, y distintos a los que se emplean con una mascota común. No sólo tienen muy definidos los periodos de entrenamiento, de trabajo, y de descanso con su familia sino que, además, se extrema la prevención sanitaria con desparasitaciones continuadas y más frecuentes, una alimentación vigilada y unas pautas de descanso y ejercicio. “El papel del veterinario es crítico en animales de terapia asistida porque debemos garantizar la seguridad y salud de las personas a las que van a acompañar”.
Yaracan recibe el apoyo del programa Dejemos Huella de Elanco Animal Health cuidando de los perros que cuidan de las personas: suministra antiparasitarios como collares y pipetas. Dejemos Huella engloba a una veintena de iniciativas donde los protagonistas son los perros extraordinarios, entre ellas, Pipper on tour.