San Sebastián

San Sebastián con perro

Bienvenidos a mi casa: San Sebastián. Tengo que deciros que Donosti es una gozada porque tenemos de todo (playas y montañas en plena ciudad, cultura…) y encima es la capital mundial de la gastronomía en miniatura. ¿Se puede pedir más? Aquí tenéis unos cuantos planes para exprimir La Bella Easo.

MIS PISTAS

DÓNDE ALOJARSE:

Hotel Avenida (Paseo de Igeldo, 55)

Hotel Record(Ategorrietako Galtzada Zaharra, 35)

Codina (Avda. Zumalacárregui, 21)

Hotel María Cristina (Paseo Republica Argentina, 4)

 

DÓNDE COMER:

Casa Senra (San Francisco, 32)

Caravanserai Café (San Bartolomé, 1)

Bideluze (Plaza Gipuzkoa, 14)

 Burguer Va Bene (Boulevard, 14)

Belgrado (Avenida de Navarra, 2)

Mapa Verde (Jose Miguel Barandiarán 22)

Bar Garibay 21 (Calle Garibai, 21)

Bar La Bodeguilla (Plaza Easo, 3)

Bar Auñamendi (Calle Oihenart, 7)

 

DÓNDE TOMAR CAFÉ, dulces y helados:

 Geltoki (easo, 61)

Papperino (San Francisco, 12)

Koh Tao (Bengoetxea, 2)

OTROS

 Erika Galea Estilistas (Avenida de la Libertad, 45)

Van Basque Combi Tour Experience

Funicular del Monte Igeldo

Tren turístico SS City Tour

 

Pocas ciudades españolas pueden presumir de tener una playa con el encanto de La Concha en pleno centro de la ciudad (en su famosa barandilla os podéis hacer una foto en plan león de la Metro-Goldwyn-Mayer, mirad mi foto de arriba). Bueno, de hecho, en Donosti tenemos tres playas urbanas: La Concha, Ondarreta (en la misma bahía) y la Zurriola, la playa de los surfistas (dejo fuera la de la isla Santa Clara, vedada a los perros).

La buena noticia es que la mayor parte del año, del 1 de octubre al 31 de mayo, los perros podemos andar en ellas. ¿Cómo? La normativa municipal dice que atados aunque en la práctica esta medida solo se exige a los perros considerados peligrosos. Hay que decir que a los perretes nos encantaría poder pisarlas en verano al menos a partir de cierta hora pero hoy por hoy no es posible. 

Por otro lado, el Ayuntamiento donostiarra tiene establecidas unas zonas específicas en las que se puede llevar a los perros sueltos. En invierno, entre las 18.00 y las 12.00 horas, podemos estar en los parques de Miramón, Lau Haizeta, Otxoki, Ametzagaina, Ulia y Urgull. Los más céntricos son Urgull (en verano de 19:00 a 10:00 también se admiten perros sueltos aquí) y Ulia.

Ulia es el monte que remata La Zurriola y está a dos minutos andando de la playa. Si subes por la cuesta de Sagüés, en 10 minutos llegas a un mirador con vistas increíbles de todo Donosti. Y Urgull es visita obligada porque es el monte que se ve en todas las imágenes de Donosti rematado por el castillo de La Mota y el Cristo. Corretear por allí es una gozada, ya que está lleno de bosquecitos, senderos y restos de fortificaciones restauradas, incluidos cañones y miradores con impresionantes vistas a la bahía (en la parte que da a la Isla Santa Clara, por cierto, hay una casa de piedra que alberga un bar con terraza).

Si vais por estos montes a pasear al atardecer, os recomiendo llevar un collar que emita luz porque con tanto arbusto y recoveco en los que jugar, es la mejor manera de que vuestro humano os tenga controlado. Yo tengo uno guay que se recarga por USB que me han mandado mis amigos de Trixie.

'LO VIEJO', IGELDO y EL PEINE DEL VIENTO

Urgull está en pleno corazón de la city, de hecho, en su falda nació la villa y hoy sigue albergando la Parte Vieja, repleta de bares de pintxos con sus puertas abiertas de par en par y mesitas altas junto a las puertas, así que es fácil que vuestro humano tome por allí pintxos en nuestra compañía.

Por cierto, que el tercer monte que tiene la ciudad en la línea de costa es Igeldo, el que tiene un parque de atracciones de época victoriana en su cima (llamado Monte Igueldo). Al parque se accede en coche o en funicular. Y los perros podemos subir en este romántico tren de madera (los vagones y el mecanismo con el que asciende son los originales de hace un siglo) pagando un billete de 3,15 euros (tarifa de 2018). Los perros (en este caso pequeños) incluso podemos montarnos en la atracción estrella del parque, la Montaña Suiza, pero a mí mi colega humano no me deja por si me provoca un trauma el vértigo de "volar" por encima de los acantilados.

El funicular se coge a unos metros del icónico Peine del Viento, la obra de Eduardo Chillida que, en realidad, se compone de tres esculturas que peinan los vientos que entran en la bahía de La Concha. Así que no os perdáis la foto. El Peine del Viento es el final del paseo que bordea la bahía y justo antes de llegar a él, hay un bar con pintxos, bocatas y platos combinados que, para mí, es uno de los sitios con una de las mejores terrazas: hasta hace "poco" se llamaba Branka y ahora Ñam. Aunque el ser una cadena de restauración le reste encanto, el sitio es perfecto para reponer fuerzas con vistas inmejorables.

PARA COMER DULCE Y SALADO EN COMPAÑÍA PERRUNA

Para comer (raciones, platos combinados, ensaladas… de buena calidad), en el centro os recomiendo estos locales que admiten humanos con perro: Bideluze y Caravanserai Café. Y en el barrio de Gros, junto a la playa, el Belgrado (aquí, además, puedes merendar unas tartas brutales), Mapa Verde (para vegetarianos) y uno de los templos del pintxo: Casa Senra.

Y atención porque las mejores hamburguesas del mundo (carne local de excelente calidad) están en Va Bene (lo siento por los americanos). Este restaurante lleva décadas siendo una referencia en la ciudad. Tienen dos locales en el centro de la ciudad y el del Bulevard cuenta con una terraza cubierta. De verdad que si a tu humano le gustan las burguer, es visita obligada. 

Hablando de comer, si vuestro colega humano es goloso, que sepa que San Sebastián está plagada de pastelerías y heladerías excelentes. Los perros somos bienvenidos en la cafetería Geltoki (Easo, 61), donde la especialidad de la casa es un delicioso bizcocho de almendras. Pablo me dice que para él tomarse un pastel aquí es como para mí probar un Moments Fruta que me dan en Dingonatura (uno de los patrocinadores de mi vuelta a España). Así que me puedo hacer una idea...

De las heladerías os recomiendo Papperino (San Francisco, 12), en el barrio de Gros, el de la playa de La Zurriola. Los helados son artesanos cien por cien, y María y Joel se deshacen en atenciones con sus clientes. No tienen zona para estar dentro pero merece la pena ir y probar una de sus creaciones.

En el capítulo hoteles, os dejo unos cuantos enlaces en la parte superior, con varias propuestas que admiten mascotas. Hay más (por ejemplo, en la cima del monte Igeldo), pero estos que os apunto están en el centro urbano.

DESCUBRIR DONOSTI EN UNA VOLKSWAGEN VINTAGE

En mi vídeo sobre Donosti podréis verme subido en una Volkswagen vintage. Es de mis amigos de Van Basque, una nueva manera de descubrir la ciudad. Huelga decir que la furgoneta además de molar mucho admite perros. La verdad es que subido en ella (llevo arnés de seguridad de Trixie) he redescubierto mi propia city. Lo más guay es que cuando terminas el recorrido te dan la posibilidad de acabar ¡con un picnic por todo lo alto! Por cierto, que los perretes también podemos subir en el tren turístico de Donosti.

Respecto al transporte público... si estás alojado en algún barrio periférico puede que Renfe Cercanías tenga una estación cercana, como Ategorrieta, Intxaurrondo, Herrera, Loiola o Martutene. En sus trenes, los perros podemos viajar con bozal y correa sin pagar billete adicional. Consulta aquí las condiciones. La red Euskotren (que conecta Donosti con localidades de costa turísticas) permite mascotas atadas con correa, mientras que los autobuses municipales solo dejan que suban pequeños perros en brazos o metidos en mochilas, transportines...

Espero que estas pistas os sean de utilidad.