BILBAO

Bilbao con perro

Bilbao está cada vez más guapa. Es una ciudad en constante transformación. Cada vez que la visito, me sorprende con algo nuevo. Esta vez ha sido la barandilla roja que con la palabra Bilbao como protagonista te invita a asomarte al mirador del monte Artxanda y descubrir su lado más dogfriendly.

Estuve en Bilbo en agosto de 2018. Me alojé en uno de los hoteles con más solera de la ciudad, el Ercilla, donde a los perretes nos hacen sentir como un huésped más, bueno, en realidad nos hacen muchos más cariños que a los humanos que allí se alojan, je, je. El hotel está en pleno centro y al llegar te reciben con unos regalitos de Dog Vivant y alimento natural de Dingonatura Y si a tu colega humano se le ha olvidado tu camita, tranqui, la pedís y te la ponen con un bebedero muy guay. El hotel admite perros de cualquier tamaño y nos permite estar en todas las zonas comunes menos en el restaurante y la zona de desayuno.

Con el Ercilla como campamento base, me lancé a explorar la metrópoli vasca. Al estar alojado en el centro, la verdad es que vas pateando a muchos sitios, pero de vez en cuando necesitas transporte público. En este capítulo, los perretes bilbaínos tienen la suerte de poder entrar en el tranvía y en los trenes de Euskotren (cualquier tamaño y atados) y Cercanías de Renfe (cualquier tamaño, atados y provistos de bozal). En el caso del Metro, en la línea 3 no hay restricciones, pero en las líneas 1 y 2 se mantiene una norma que, viendo el panorama que os acabo de contar, ha quedado totalmente desfasada: solo pueden viajar perros de hasta 8 kilos en brazos. Supongo que esto terminará cambiando en ambas líneas. Por cierto, de los buses olvidaros porque solo dejan perros pequeños en transportín.

Los perros de cualquier tamaño también podemos emplear el Puente de Vizcaya (una de las cabinas) para cruzar la ría de Bilbao entre Getxo y Portugalete. Este puente colgante es toda una atracción turística. Lleva funcionando desde finales del siglo XIX y fue el primero de su tipología que se construyó en el mundo. Puedes verlo en acción en mi vídeo, en esta misma página.

DE BILBAO AL CIELO EN TRANVÍA DOGFRIENDLY

Y como decía en la introducción de este texto, si vas a Bilbao, no dejes de subir al mirador de Artxanda donde, desde este año, tienen una laaarga barandilla roja formada por las palabras BILBAOBILBOBILBAOBILBO etc. etc. Yo estuve allí y me hice una de las fotos que puedes ver más arriba. Desde aquí hay unas vistas chulísimas de toda la ciudad. Para subir, no dudes en coger el Funicular de Artxanda, que está a unos minutos del centro, paseando por la ría y nada más cruzar el puente de Calatrava (Zubizuri). Este funicular, que lleva más de un siglo funcionando, es ejemplar, ya que los perros podemos subir sin limitaciones (en la zona dogfriendly) y encima gratis (¡por cierto, al contrario que en el funicular del Monte Igueldo de Donostia, donde pagamos la friolera de 3,15 euros!). En tres minutos subirás de Bilbao… al cielo.

Por lo demás, en mi visita no encontré ninguna atracción turística tipo museo, iglesia… que pudiéramos entrar los de nuestra especie. Así que el plan consistió en pasear (casi no nos llovió, ¡toma ya!) y pasear. La ruta más icónica es la de la ría, desde la Grúa Carola y el Palacio Euskalduna hasta el Casco Viejo. Y en ella, la estrella indiscutible es el Museo Guggenheim. Aunque no admite mascotas en su interior, la parte buena es que los peludos podemos hacer volar nuestra fantasía con las obras que tiene fuera, desde el maravilloso edificio hasta el perro gigante hecho con flores del artista pop Jeff Koons (la lluvia frustró mi foto con Puppy). Eso sí, me inmortalicé con Mamá, la araña de 9 metros de altura creada por Louise Bourgeois y que pertenece a una serie de arácnidos que la desaparecida artista tiene repartida por el mundo. 

Una grata sorpresa que me encontré en Bilbo es la gran cantidad de fuentes que hay por todo el centro, así que, si vas en verano y te pilla una ola de calor (improbable, pero posible) podrás refrescarte a cada esquina. ¡Puntazo para el ayuntamiento (o de quien dependan las fuentes)!

Más cosas. El Ayuntamiento de Bilbao ha habilitado varias zonas de esparcimiento canino, donde podemos ir sueltos. Más información en la web municipal. Además, destaco el parque de Doña Casilda, en pleno centro, un parque de estilo inglés construido a principios del siglo XX y que merece la pena ser paseado.

En Bilbao hay un buen puñado de bares y restaurantes que dejan entrar a los perretes. Incluso en algunos establecimientos que en teoría no permiten la entrada de perros (y por eso no los podemos citar), nos dejaron entrar a comprar fugazmente (como las pastelerías de más solera y tradición de Bilbao -mmmh, esos bollos con mantequilla tan típicos-). Te recomiendo que consultes la web de nuestros amigos de Dog Vivant, ya que ofrece una cobertura especial de la ciudad.

Bueno, y solo me resta decir que, si vas a Bilbao, tienes que acercarte SEAS O NO FAN DE JUEGO DE TRONOS a San Juan de Gaztelugatxe (la serie empleó este increíble lugar para recrear la fortaleza de Rocadragón). Es tal el aumento de turistas que llegan allí que en temporada alta se ha establecido un sistema de tiques de acceso gratuitos. Durante mi visita, sus responsables me pidieron que os dijera que los perros de más edad eviten las horas punta, ya que la subida a la ermita se hace por escaleras estrechas llenas de gente y lo pueden pasar mal. Dicho queda.

Descubre este precioso lugar (no me canso de ponerle adjetivos) al final de mi vídeo.

Se acerca el invierno. Amén.


DÓNDE ALOJARSE:

HOTEL ERCILLA

GUÍA DE LUGARES DOG FRIENDLY:

DOG VIVANT

ALGUNAS IDEAS:

HAPPY RIVER BILBAO (RESTAURANTE)

DE BOCA MADRE (RESTAURANTE)

LA ROCA BILBAO (RESTAURANTE)

VÍA DE FUGA (TAPAS Y DESAYUNOS)

LA MANON BILBAO (PASTELERÍA CAFETERÍA)

PAÍS VASCOPablo Muñoz Gabilondo