JAÉN

Jaén con perro

Un mar de olivos nos abre las puertas de esta provincia de interior.  Jaén, la tierra del aceite por antonomasia, nos acoge con los brazos abiertos a pesar de no haberse adaptado aún al turismo con mascotas. Encuentro en este lugar una atención y hospitalidad que no dejan de sorprenderme allá por donde voy. Me quedo con la pena de que el calificativo ‘dog friendly’ sea una quimera y confío en que, cuando volvamos por aquí, ese sueño de viajar con perro por Jaén sea una realidad.

Jaén es, junto a Córdoba, la Andalucía más interior. Ambas comparten un patrimonio vegetal más que valioso; millares de olivos que, alineados perfectamente como soldados en formación, se mantienen firmes y arraigados a una tierra que vive, en su mayor parte, de la producción de uno los mejores aceites del mundo. Ese inmenso mar de árboles de aceituna que me deja boquiabierto precede a otra de las sorpresas que me aguarda en Jaén: la hospitalidad de sus gentes, el cariño de los vecinos en cada rincón. Aunque ni a la ciudad ni a los pueblos se les puede considerar dog friendly, los jienenses son más que amigos de forasteros como yo, tal y como comprobé en mi visita de mayo de 2019.

Antes de entrar en harina, os recuerdo que la legislación andaluza obliga a que los perros de más de 20 kilos lleven bozal y todos circulemos atados en los lugares públicos. Esto último, que parece una obviedad, resulta que no se cumple en muchos casos. Sí, nos llamó mucho la atención la cantidad de perros que andan sueltos por las calles con el consiguiente riesgo para ellos mismos y para los humanos. ¡Ah! Y aquí, en la ciudad de Jaén, además de la obligación de recoger las heces de los perros, hay que llevar una botella con agua jabonosa para limpiar el pis.

RESTAURANTES Y BARES

La hostelería en Jaén no es amiga de las mascotas y sólo encontramos alivio al resuello en las terrazas de bares, restaurantes y cafeterías, lo que supone un verdadero inconveniente en una ciudad tan extremadamente calurosa que, en verano, puede sobrepasar fácilmente los 42 grados. Ya sabéis que una temperatura demasiado alta en el asfalto que pisamos puede dañar las almohadillas de nuestras patas por lo que la alternativa de comer en la calle no es la solución en los meses estivales. Mi humano y yo mantuvimos un encuentro con miembros de la Asociación de Hostelería de Jaén, a quienes trasladamos la necesidad de que los restaurantes y bares se animen a colgar el cartel de “Perros, bienvenidos” y acojan a peludos educados en sus locales. La ley andaluza les ampara y sería una pena que se desaproveche esta oportunidad. Esperemos que cuando toque regresar a Jaén se hayan producido avances en este sentido.

TRANSPORTE

El transporte urbano tampoco nos lo pone fácil: sólo nos podemos desplazar en los autobuses de Jaén si vamos en jaulas, así que optamos por el taxi, que, como ya me viene sucediendo en mi periplo por España, vuelve a dar la talla hasta el punto de poder subirme a un taxi sin reserva. Pero yo os recomiendo siempre llamar previamente y solicitar un vehículo que admita mascotas. 

GUÍAS ‘SÚPER GUAU’

Jaén tiene algunas cosas imprescindibles, que os cuento aún sabiendo que no permiten el acceso de los peludos, como es la catedral, pieza clave del Renacimiento español; los Baños Árabes, que me cuentan que son los más grandes e importantes de Europa; el Museo Provincial, donde se guardan importantes restos arqueológicos entre los que destaca la historia del pueblo Ibérico; y el Castillo de Santa Catalina, hoy transformado en Parador (y durante mi visita en mayo de 2019 cerrado por obras, por cierto), con un privilegiado mirador que regala la plácida visión de las plantaciones de olivo.

En nuestro paseo por las calles de Jaén tuvimos un guía de excepción: la empresa Cláritas Turismo, que al caer la noche realiza una visita dog friendly muy especial, donde el visitante puede descubrir no sólo los rincones más bellos de la ciudad sino acercarse a sus leyendas, misterios y anécdotas históricas. Para realizar con tu mascota el tour “Paseos de Leyendas y Misterios” de Cláritas Turismo debes reservar previamente.

También tuvimos la oportunidad de asomar el hocico a la escuela de arte José Nogué, donde contemplamos los preciosos trabajos de los alumnos de Diseño, con quienes intercambiamos impresiones a cerca de las mascotas, la tenencia responsable o el turismo dog friendly.

HOTELES

Al finalizar el día nos esperaba el céntrico Hotel Europa, un alojamiento más que correcto en el que somos bien recibidos, aunque no podemos permanecer en las zonas comunes. Un sencillo desayuno a base de pan y aceite de la zona, pero unas instalaciones bien acondicionadas y con las comodidades necesarias (se permiten dos mascotas por habitación y no pagamos suplemento por alojarnos) nos han permitido disfrutar de esta estancia a mi humano y a mí. 

LA PROVINCIA. ÚBEDA Y BAEZA CON PERRO

Como quijotes por tierras jienenses, nos fuimos a conquistar la provincia y qué mejor sitio que hacerlo en las dos joyas renacentistas de esta tierra: Úbeda y Baeza.

Baeza fuimos invitados por el Máster Universitario en Intervención asistida con animales que imparten la Universidad Internacional de Andalucía y la Universidad de Jaén en colaboración con la Asociación Perruneando. Mi humano presentó a los alumnos el proyecto de Pipper on Tour y mantuvo una interesantísima charla con ellos a cerca de este posgrado, que se celebra en el Palacio de Jabalquinto, un hermoso monumento convertido en dog friendly gracias al máster. Los turistas con perros educados podemos entrar a admirar su patio renacentista y escalera imperial.

La ciudad es un tesoro renacentista, Patrimonio Mundial por la Unesco. Ni qué decir tiene que la parada aquí es obligada, al igual que lo es en la vecina  Úbeda, algo mayor e igualmente bella. En ésta no hay atracciones dog friendly, más allá de pasear por sus callejuelas y admirar las casas señoriales e imponentes fachadas de sus palacios. Solo se puede subir con perro al microbús turístico, el tren turístico y atravesar el Patio del Ayuntamiento. 

Entre La Carolina y Bailén hacemos un alto en Baños de la Encina, que nos regala una excelente noticia para turistas perrunos: el Castillo de Burgalimar, en esta localidad, y el molino, son visitables con perros pequeños y medianos, atados. Los grandes debéis quedaros atados en la entrada, dentro de los edificios. En Baños de la Encina hay, al menos, dos hoteles con una amplia terraza donde se puede comer con perretes educados. Nosotros lo hicimos en el Hotel Palacio de Guzmanes, y optamos por el Hotel Restaurante Baños, con preciosas vistas al castillo y al valle, para tomar un refrigerio.

Muy cerca de Baños de la Encina está el Embalse del Rumblar y, a los pies de una de sus serpenteantes orillas, encontramos el Yacimiento de Peñalosa, que nos descubre en este bello paisaje formas de vida de la cultura Argar (Edad de Bronce). También se puede disfrutar con perro.

Aunque aquí acaba nuestro viaje por Jaén, no quiero despedirme sin citar otros dos destinos dog friendly donde podéis acudir con perros educados, y que yo he dejado en la lista de pendientes para mi próxima vuelta a España. Se trata del Yacimiento íbero romano de Cástulo, en Linares, donde podemos pasear atados; y el Museo de la Batalla de Navas de Tolosa, en Santa Elena, que también es amigo de las mascotas.

HOTELES CON PERRO EN JAÉN CAPITAL

Hotel Europa (***)

Hotel Xauen (***)

Hotel Condestable Iranzo (****)