ZARAGOZA

Zaragoza con perro

Zaragoza es la ciudad de las cuatro culturas. Por sus calles rezuma el sabor de los pueblos que la han habitado a lo largo de sus 2.000 años de historia: Los íberos, los romanos, los árabes y los cristianos. Zaragoza es también una ciudad moderna que en 2008 albergó la EXPO dedicada al agua y al desarrollo sostenible. La ciudad vive volcada al río Ebro y su entorno ofrece múltiples posibilidades de diversión perruna.

Estuve en Zaragoza en octubre de 2018. Tenía muchas ganas de ver a la Virgen del Pilar; además de ser el icono y la patrona de la ciudad, la Virgen es también la patrona de la Hispanidad. Desgraciadamente, me quedé con las ganas. Los perros, aunque seamos muy educados, no podemos entrar en la basílica, así que me tuve que conformar con pasear por la maravillosa plaza donde está ubicada. 

Si viajas con tu familia humana se van a tener que turnar para ver la imagen que a pesar de ser tan importante sólo mide 36,5 centímetros y guarda en su armario 10 coronas diferentes y mantos de todas las épocas y colores. Aunque no pude entrar, yo tuve la oportunidad de rezar ante una réplica y pedirle para que cuide a todos los perritos y para que algún día podamos acceder a la basílica y verla de verdad.

Zaragoza es una ciudad complicada para hacer turismo con tu familia humana. No hay ningún monumento, ni espacio cultural que permita la entrada de familias acompañadas por su mascota. Bueno sí, alguno hay, pero nos tienen que llevar en brazos. Podemos hacer la visita en brazos de nuestro dueño en el Palacio de Montemuzo, el Patio de la Infanta y el museo del Rosario de Cristal. Yo sólo peso siete kilos y mi colega humano se cansa, imaginaos si alguien se emperra en entrar con otra raza más grande. 

JARDINES DE LA ALJAFERÍA

Sí podemos pasar al Torreón, la actual Oficina de Turismo y también pasear por los jardines y los alrededores la Aljafería, un castillo del siglo XI Patrimonio de la Humanidad que fue sede de la Inquisición y hoy alberga Las Cortes de Aragón. La vista nocturna con el castillo iluminado es preciosa. Yo me divertí mucho correteando por sus jardines. La pena es que no nos dejan entrar a la Aljafería para disfrutar del Salón del Trono, del patio de Santa Isabel o de la torre que inspiró a Verdi para componer su famosa ópera ‘Il Trovatore’.

Desde allí nos fuimos directos al Tubo, es la zona comercial y de bares de la ciudad. Allí nos llevamos otra pequeña decepción, puesto que no hay muchos bares ni locales donde seamos bienvenidos. De hecho, los que permiten perros educados nos pidieron que no les hiciéramos publicidad porque si se enteran las autoridades, les pueden multar. ¿Y eso?, preguntamos. La respuesta solo puede ser tildada de esquizofrénica: La ordenanza municipal permite a los lugares que sirven comida que sean ellos los que decidan si las mascotas podemos o no entrar, pero la normativa autonómica lo prohíbe.

Así que, si venís a Zaragoza vuestras familias humanas tendrán que tener en cuenta que en verano hace un calor de muerte y en invierno, como sople el cierzo, nos vamos a morir de frío en las terrazas. Así que solo queda una posibilidad: que los turistas con mascota la visiten durante los pocos meses en los que no hace ni frio ni calor.

Paradójicamente, en Zaragoza existe un abanico muy amplio de hoteles que admiten familias con mascotas. Yo estuve en uno de la cadena Ibis.

UN TAXI ESPECIALMENTE PENSADO PARA FAMILIAS CON PERRO

Para ir de un sitio a otro os recomiendo que utilicéis Taxiguau, un servicio que funciona en varias ciudades donde diversos taxistas, propietarios de perros que comprenden las necesidades de las personas que tienen mascota, nos admiten en sus coches. Viajar con ellos es guay: tienen una cubierta para que no manchemos la tapicería y además te obsequian con galletas de las nuestras.

En el Tranvía de Zaragoza, las mascotas podemos viajar en transportín. Además, en el último vagón se permite que vayamos ¡en brazos! y un único perro de más de 10 kilos en el suelo. La normativa se ha quedado muy atrasada. Por ejemplo, en el tranvía de Barcelona los perros podemos viajar, fuera de las horas punta, atados y con bozal sin problema.

Más cosas: los autobuses de Zaragoza no están preparados para las mascotas. Tenemos la entrada prohibida (salvo en transportín). Sería bueno que sus responsables conociesen iniciativas como la de Palma, donde los buses municipales ya cuentan con líneas en las que nos permiten viajar atados y con bozal.

ZONAS VERDES PARA DISFRUTAR

Lo mejor de Zaragoza es que cuenta con una amplia red de zonas verdes donde podemos pasear y, en determinados horarios, incluso podemos estar sueltos. En este enlace os dejo el listado de zonas donde podemos estar libremente y los horarios (de 21:00 a 9:00 horas entre el 1 de mayo y el 31 de octubre, y de 20:00 a 9:00 horas el resto del año).

Para mí, uno de los paseos más chulos fue el rato que estuve zascandileando por El Parque del Agua Luis Buñuel, el legado de la Expo 2008 dedicada al medio ambiente. 

Me encantó la escultura que han bautizado como El Alma del Ebro de Jaume Plensa. ¡Es enorme! Mide 12 metros de alto y 7,5 metros de ancho, es una pieza formada por letras blancas que invita a reflexionar. Seguro que muchos os hicisteis un selfie allí durante la expo.

A pesar de todo y con un poco de organización, Zaragoza siempre es una buena opción perruna. Además, es la base perfecta para visitar Albarracín y el Castillo de Peracense (en Teruel) o Alquézar, en Huesca. Yo lo hice y os lo contaré este fin de semana en este blog.

ARAGÓNPablo Muñoz Gabilondo