PANTICOSA Y EL VALLE DE TENA

Panticosa y el Valle de Tena con perro

En mayo de 2026 visitamos el Valle de Tena, en el Pirineo de Huesca, y nos alojamos en el Balneario de Panticosa. Imagínate el planazo: excursiones por preciosos parajes de alta montaña combinadas con tratamientos termales en un complejo con siglos de historia y vistas a picos imponentes y cascadas. Te contamos los planes para hacer con perro que hemos descubierto en la zona.

El Balneario de Panticosa presume de una larga historia. Los edificios actuales combinan construcciones del XIX con otras más modernas. Sus instalaciones hoteleras y termales se levantan en una pradera preciosa a 1636 metros de altitud, junto a un bosque y al Ibón de Baños, un lago natural de origen glaciar que recoge el agua de las cascadas que descienden de las cumbres circundantes.

En 2026, el balneario eliminó las restricciones de tamaño que tenía en su política de mascotas y ya acepta perros de compañía grandes y pequeños en las habitaciones de su hotel Continental (no admite perros considerados potencialmente peligrosos). En este enlace tienes las condiciones actualizadas. En mayo de 2026 se pagaba un suplemento de 30 euros por animal y noche. Al llegar al establecimiento, encontrarás una camita, comedero y bebedero, y otro plegable para las excursiones.

Según nos contaron en el complejo hotelero, se van a ir tomando nuevas medidas para que la estancia de los huéspedes que viajan con perro sea lo más cómoda posible. Por ejemplo, se está valorando crear un espacio pet friendly en uno de sus restaurantes. En la actualidad, el hotel permite dejar al perro en la habitación mientras se hace uso del bufet o de uno de los restaurantes.

Nosotros nos alojamos en pensión completa, que incluía un amplio bufet para desayunar, comer y cenar. Además, una de las noches cenamos estupendamente en La Brasserie del complejo.

Evidentemente, los animales no pueden entrar en el balneario, pero se pueden quedar tranquilamente descansando en la habitación.

Como decíamos, el complejo termal se encuentra en un lugar idílico al que te apetecerá volver tanto en primavera como en invierno. Nosotros reservamos el circuito termal habitual (dura 75 minutos). Probamos todas las piscinas y chorros que encontramos, y la experiencia fue fantástica. También tienen saunas, iglú frío y otro tipo de recursos. Lo que más nos gustó fue la piscina exterior: imagínate relajado en agua a 34° mientras contemplas las montañas a tu alrededor (¡nevadas en invierno!).

El agua es omnipresente en la planicie del balneario. Además de pasear en torno al lago, puedes acercarte a las cascadas, que están a cinco minutos andando desde el hotel. La más impactante es la del Argualas. Junto a ella hay un antiguo templete que guarda una de las fuentes de agua termal.

Por cierto, el Balneario de Panticosa sirve su propia agua mineral en sus restaurantes. No podrás probarla en ningún otro sitio.

TRENES TURÍSTICOS Y EL LABERINTO DE LOS PIRINEOS

En el Valle de Tena hay tres trenes turísticos (van sobre ruedas por caminos). Ascienden a paisajes de alta montaña y todos ellos aceptan mascotas (más o menos hasta 40 kilos porque el espacio dentro del vagón es limitado). Los perretes viajamos a los pies de nuestro tutor y es aconsejable que nos pongáis una mantita o similar para que vayamos cómodos. Nosotros estuvimos en el de Tramacastilla, que sube al Ibón de las Paules. La bajada la puedes hacer en el mismo vehículo o andando. Los otros dos son el de Panticosa y el Valle de Tena.

Otra de las atracciones turísticas que admite peludos educados es el Laberinto de los Pirineos, a los pies de la majestuosa Peña Telera. Es un laberinto enorme: para crearlo se plantaron 4000 cipreses. Lo saben bien Niebla y Ton, los anfitriones de cuatro patas del lugar.

Los perros deben estar atados y, por favor, ¡hay que llevar bolsas para recoger sus necesidades! Te recomendamos reservar por Internet para que al llegar no tengas que esperar. Asegúrate de incluir en tu mochila agua para ti y tu perrete: ¡uno nunca sabe cuánto va a tardar en encontrar la salida! Y un último consejo: dentro no hay papeleras, así que deberás guardar cualquier desperdicio en tu mochila hasta que logres salir.

Nos encantó saber de este laberinto. Nos recordó mucho al de Villapresente, en Cantabria, que puedes ver en nuestro post sobre aquel viaje.

Los perros educados también son bienvenidos en verano en la Telecabina de Panticosa. El remonte parte del pueblo y en 15 minutos alcanza la cota 1900, de donde parten diferentes excursiones. Por ejemplo, la que va a los lagos de Los Asnos y Sabocos o al pico Mandilar.

LAGO DE LANUZA

Entre las mil y una rutas de senderismo en el Valle de Tena, nosotros elegimos una apta para todos los públicos en un paraje icónico: la vuelta al embalse de Lanuza con vistas a la impresionante Peña Foratata (dos horas y media). La excursión parte de uno de los pueblos más bonitos de la zona: Sallent de Gállego. El recorrido se realiza por un camino natural entre hayas y abedules que pasa por el pueblo de Lanuza y llega a la presa. La otra mitad del camino natural sigue por el bosque que hay entre la carretera A-136 y el embalse.

¡Ah! Recuerda que a una hora en coche de Panticosa está el grandioso Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, uno de los espacios naturales más impactantes que tenemos en España. Puedes ver nuestro reportaje sobre el parque nacional aquí.

PERROS ATADOS

En el parque nacional los perros deben ir atados. Aragón tiene 18 espacios naturales protegidos en los que se aplica la misma norma. Cerca de Panticosa, también en el Monumento Natural de los Glaciares Pirenaicos. A escasos kilómetros está la vertiente francesa de los Pirineos. En este parque nacional galo los perros están directamente prohibidos, así que no te despistes en las excursiones con tu amigo peludo: por muy atado que vaya, te arriesgas a un buen multazo.

En el resto de los montes (salvo que exista una prohibición expresa) puedes llevar al perro suelto, pero controlado (cerca de ti y obedeciendo tus órdenes).

Dicho esto, recomendamos que vaya atado por las siguientes razones. La primera es evitar molestias a la fauna salvaje. El Gobierno de Aragón recuerda que “los perros (sueltos) pueden destruir, directa o indirectamente, las puestas de los pájaros que anidan en el suelo y las camadas de los pequeños mamíferos. Además, la presencia de perros sueltos hace huir a los animales salvajes hasta que alcanzan lugares seguros. Todo el tiempo que pierden en alimentarse altera sus posibilidades de supervivencia”. Además, en los senderos hay mucha más gente y los perros sueltos pueden asustar.

El otro motivo para llevar al perro atado es evitar enfrentamientos con los perros mastines que cuidan del ganado y que no dudarán en matar a tu fiel amigo si se sienten amenazados.

COMER CON PERRO EN EL VALLE DE TENA

En Sallent de Gállego encontramos un par de establecimientos hosteleros que admiten perros educados en el interior: tomamos café en el bar Casino (también tiene una agradable terraza) y comimos en Casa Martón (se debe reservar mesa indicando que se va con perro).

En el viaje de vuelta, en la parte sur del valle, paramos en Biescas para tomar unos pinchos en Taberna Mil884. Junto a este bar está el restaurante La Cuchara de Ruba, recomendado por la guía Michelin en la categoría Bib Gourmand (la lista reconoce restaurantes de todo el mundo que ofrecen una comida excepcional a un precio excelente).

HIPNOTIZADOS POR TANTA BELLEZA

Sí, en esta zona del Pirineo de Huesca nos hemos quedado hipnotizados por tanta belleza. No pararás de hacer fotos. La que ves sobre estas líneas la hicimos en el banco panorámico que encontramos en la carretera de acceso a Panticosa (según subes a Panticosa, a la derecha, poco antes de llegar al desvío del pueblo). Vistas alucinantes del embalse de Búbal y las montañas.

Por cierto, en estas zonas hay muchos pinos. Así que comprueba que no sea época de procesionaria del pino: ya sabes que este animalillo puede ser letal para peludos como yo.