ELCHE

Elche, un oasis mediterráneo para visitar con perro

A Elche se la conoce como el oasis mediterráneo por el inmenso palmeral que se extiende por la ciudad desde que, hace mil años, fuera plantado por los árabes. Esta suerte de bosque urbano es, en sí mismo, un oasis para el turismo canino en Elche, donde es posible perderse entre los más de 250.000 árboles y pasear por los kilómetros de bellos jardines monumentales y por los sorprendentes huertos. Si vienes aquí, no te pierdas el Jardín Huerto del Cura, un gran plan dogfriendly en Elche.

Fui feliz en Elche en mi visita a la ciudad, en febrero de 2019, porque todo lo que se puede hacer allí si eres un turista perruno es disfrutar del paisaje natural. A mí me basta y me sobra caminar durante horas por parques y jardines aunque reconozco que mi humano estaba un tanto contrariado con la nula oferta turística canina de Elche más allá del palmeral,  y la dificultad en encontrar establecimientos hosteleros y playas dogfriendly.

Para situaros en el contexto de esta ciudad, Elche no prohíbe expresamente la entrada de mascotas a los establecimientos hosteleros, como puedes leer en su ordenanza municipal. En el caso de que los responsables de bares, restaurantes y hoteles decidan la no admisión de animales de compañía, entonces deberán señalizarlo convenientemente: “Los encargados o dueños de establecimientos hosteleros, podrán prohibir la entrada y permanencia de animales, señalando en forma suficientemente visible tal prohibición, preferentemente en la entrada del local. En cualquier caso, si se admite la entrada de perros, éstos deberán ir sujetos por correa o cadena y llevar puesto bozal cuando proceda”. A pesar de ello no encontramos locales donde admitieran mi presencia, salvo en la terraza, una alternativa a la nada, si lo que necesitas es refrescar el gaznate después de un largo paseo entre palmeras... Justo unos días después de nuestra visita inauguraron Café de La Luz, en la calle Francisco Vicente Rodríguez, 9. Allí se puede comer con perro tanto dentro del local como en la terraza de 300 metros cuadrados y vallada.

EL PALMERAL DE ELCHE

El Palmeral de Elche es todo un espectáculo. Otro legado de la España Musulmana para enmarcar,  que pervive hasta hoy alentando el ritmo vital de los ilicitantos. Es el mayor palmeral de Europa, con cerca de 300.000 ejemplares, siempre fieles a este rincón mediterráneo y dispuestos en un conjunto de huertos (horts), algunos públicos y otros, privados. Aunque el rastro de las palmeras en esta zona es anterior a la llegada de los árabes fueron éstos quienes, en la fundación de la ciudad, idearon una extensa red de riego, un sistema de agricultura de oasis para los huertos, donde las palmeras se plantaban, esencialmente, para dar sombra a las hortalizas y árboles frutales. La Unesco declaró este bosque de palmíferas Patrimonio de la Humanidad en el año 2000.

Recorrerlo todo, incluso para mí que soy joven e inquieto, se torna difícil. Pero no os podéis perder el famoso Jardín Huerto del Cura, un hermoso jardín botánico que alberga la singular Palmera Imperial (datilera conocida por sus siete brazos) llamada así en honor a la emperatriz Elisabeth de Baviera, Sissi, que la visitó en 1894. Es un plan dogfriendly de lo más apetecible, la verdad, y merece la pena pagar los 5 euros que cuesta la entrada (los estudiantes, jubilados y niños pagan menos) para admirar los diversos cultivos que lo adornan (cactus, limoneros, naranjos, granados, algarrobos, azofaifos...) y sus estanques.

Otro destino canino puntuable dentro del Palmeral es el Parque Municipal, con seis hectáreas de terreno donde no falta de nada: El Molí del Real, un antiguo molino maquilero del siglo XVIII; el Centro de Visitantes; el Hort de Baix; y las fuentes y estanques de cisnes.  En el corazón del parque hay una cafetería-restaurante con terraza para tomar un refrigerio, y junto al acceso sur del recinto se ubica la Oficina de Turismo. En ese punto podréis recrearos con un gran vitromosaico de la Dama de Elche (yo aproveché para hacerme un selfie).

TRANSPORTE PÚBLICO POCO DOGFRIENDLY

Si queréis desplazaros en autobuses municipales o en el tren turístico recordad que la normativa municipal dice que los animales de compañía solo podemos subir “en cestas, jaulas, o en brazos” de nuestro humano. Como siempre os recomiendo, para moveros con perro por Elche podéis llamar al servicio de taxis y pedir un vehículo que admita mascotas.

Otro curioso lugar para pasear es la zona del río, donde el cauce del Vinalopó esconde una sorprendente propuesta, al transformarse en un inmenso mural de graffiti. Por allí los peludos podemos pasear sin correa, algo que es de agradecer. 

Y mientras recordamos que la famosa Dama de Elche, la original, se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid, descubrimos que en la ciudad hay otra seña de identidad: El Misteri o Festa d’ Elx, un drama cantado, de origen medieval, que relata la dormición, asunción a los cielos y coronación de la Virgen María, y que se representa los días 14 y 15 de agosto en la basílica barroca de Santa María.

HOTELES AMIGOS DE LAS MASCOTAS

A penas hay oferta hotelera canina en Elche (ver listado más abajo). Durante nuestro viaje nos alojamos en el Ibis Elche, que reúne todos los requisitos para pasar una buena estancia: sus habitaciones han sido renovadas recientemente y destacan por la limpieza y la comodidad de la cama (según mi humano). También nos encantó el diseño del baño, una especie de cápsula que parece sacada de una nave espacial (aunque hay quien pensará que es demasiado pequeño). El hotel está en un barrio a las afueras de la ciudad, pero se encuentra rodeado de parques y andando a cinco minutos hay una enorme zona de esparcimiento vallada donde los perros podemos correr a nuestras anchas. También hay varios centros veterinarios en el entorno del hotel con sus respectivos servicios de urgencias. El desayuno es sencillo, pero todo de buena calidad. La verdad es que el hotel es perfecto para un fin de semana o tres días, con una buena relación calidad-precio.

PLAYAS PARA PERROS EN LA PROVINCIA DE ALICANTE

La ordenanza municipal de Elche prohíbe perros en las playas pero las hay cercanas donde sí podemos pasear los peludos, como la de Agua Amarga (al sur de la ciudad de Alicante), a media hora en coche. Se trata de un arenal de 250 metros de longitud. En el agua abundan las zonas de roca, tal y como pudimos ver. En los meses de baño está completamente preparada para recibirnos: dispone de sombrillas adaptadas, papeleras, enganches, comederos y bebederos desechables, una zona acotada de pipicán y hasta un chiringuito donde también venden comida para perros. Al ser febrero, no había nada de esto, pero me di un buen paseo.

Las normas de uso de la playa son las siguientes: los perros podemos estar sueltos (excepto en el chiringuito, donde debemos estar atados) y nos podemos bañar junto a nuestros humanos. Los perros de raza potencialmente peligrosa sí deben ir atados y llevar bozal. Hay que tener a mano la cartilla de vacunación actualizada y no dejar una sola caca en la playa.

¡Ah!, cuidado con los perretes cazadores, como yo, porque a pocos metros de la playa, junto a la carretera, hay conejos: un peligro si alguno os escapáis para jugar a cazar.

Otra alternativa, también a media hora en coche de Elche, es La Caleta dels Gossets, en Santa Pola, una playa apta para canes, incluso en temporada alta. En este caso no hay chiringuito, pero la playa es una de las mejor valoradas de las playas caninas de Alicante. Hasta aquí mi tour por Elche. ¡Pipper on tour sigue en ruta!

HOTELES CON PERRO EN ELCHE

Ibis Elche. Calle Barchell, 5, 03203 Elche, Alicante.

Campanile Elche. Carrer Petrer, S/N, 03206 Elche, Alicante.