ÁVILA

Ávila con perro

Pasear por el recinto amurallado medieval mejor conservado de España, observar el firmamento de la mano de un guía estelar en Gredos, adentrarse en una dehesa coloreada por Agustín Ibarrola y recorrer el Museo de la Judía de El Barco de Ávila. Son solo algunos de los planes que ofrece la provincia abulense a los turistas acompañados de perro.

Estuve en Ávila en febrero de 2019, dentro de mi vuelta a España. Antes de llegar, me advirtieron de que la ciudad no admite familias con perro en sus atracciones turísticas, ni tan siquiera en el adarve de su famosa muralla. Al llegar confirmamos que, efectivamente, la ciudad aún no ha entrado de lleno en esta tendencia y tan solo la oficina de turismo (Calle de San Segundo, 17) da la bienvenida desde hace poco a visitantes acompañados de mascota. 

Visto el panorama, nos tuvimos que conformar con pasear y, al no tener mucho que hacer, pernoctamos una única noche en la capital y nos fuimos a disfrutar de otros puntos de la provincia. Para dormir escogimos el Palacio de Monjaraz, que es uno de los hoteles que admite mascotas en la ciudad (al final del día publicaremos al final de esta crónica el listado oficial de la provincia).

Hay que decir que la muralla de Ávila es espectacular. Tiene 2 kilómetros y medio de perímetro y está muy bien conservada. La verdad es que es todo un orgullo contar en España con uno de los recintos amurallados urbanos mejor conservados del mundo. Ya solo le falta ser dogfriendly. Muy cerca, Segovia le lleva la delantera, ya que allí el ayuntamiento abrió en enero de 2019 parte de la muralla a los turistas con perro.

La muralla está rodeada de jardines, por lo que el paseo es especialmente agradable. Y por la noche el conjunto se vuelve mágico gracias a su cuidada iluminación. Si quieres tener una panorámica general, tienes que subir al humilladero de Los Cuatro Postes, situado en un cerro al oeste de la ciudad al que se llega paseando en tan solo unos minutos. 

Tengo que decir que me quedé con las ganas de saber más sobre la mística de Santa Teresa y sobre la historia de los palacios, iglesias, conventos y museos abulenses. Quizá la próxima vez…

RESTAURANTES, BARES Y CAFETERÍAS

En la ciudad no hay aún muchos restaurantes que admitan perros. Nosotros estuvimos en el restaurante De Cine y nos quedamos con las ganas de ir a Soul Kitchen, que muchos de vosotros nos recomendasteis en las redes, pero justo estaban de vacaciones. Al cierre de esta edición, la lista oficial de restaurantes que admiten mascotas en la ciudad incluía también al Mesón Del Rastro, Hermanos Martín, La Casona, La Avileña, La Vaquería, El Encanto, Reyes Católicos y Ntra. Sra. De Sonsoles. Eso sí, antes de acudir, aconsejamos llamar para saber si siguen admitiendo clientes con perro, en qué condiciones exactas y, en su caso, reservar mesa, ya que esta política a veces varía. 

Oficialmente, solo hay una cafetería dog friendly en toda la ciudad (Colonial, en la avenida de Portugal 39 y en calle Moraleda 5), aunque pudimos comprobar que Café Fortaleza (calle Reyes Católicos, 13) permite perros en las mesas que hay cerca de la puerta.

Respecto a bares, solo dos han comunicado a la Junta de Castilla y León que aceptan mascotas: La Cantina (Travesía Cinco Villas, 4) y Le Clan Música y Tapas (Avenida de Portugal, 24). 

Durante nuestra visita comprobamos que muchos establecimientos de hostelería desconocen que la ordenanza municipal les da libertad para decidir si admiten o no mascotas en el interior, lo que genera problemas entre los propietarios y sus clientes. Algunos establecimientos creen que está prohibido y la mayoría simplemente no tiene ningún distintivo que indique si se puede o no entrar con perrete. Y es que tal y como dice la Ordenanza Municipal sobre Animales de Compañía (B.O.P. 15 de marzo de 2005), “los establecimientos en los que se consuman comidas y bebidas podrán reservarse la admisión. En caso de no admisión deberán indicarlo con un distintivo visible desde el exterior del establecimiento”. 

LOS AUTOBUSES URBANOS NO ADMITEN PERROS

A la hora de moverse por la ciudad, hay que saber que los autobuses urbanos no admiten mascotas (ni tan siquiera en transportín), tal y como refleja el reglamento de viajeros de la empresa que explota este servicio (hay que recordar que en Palma de Mallorca y en Madrid ya se puede subir al bus con perro atado y con bozal). Si necesitas un taxi, mejor reservar uno amigo de los perros por teléfono.

Por último, os cuento que la ciudad de Ávila contaba, en el momento de escribir esta crónica, con seis zonas acotadas para perros. Se trata de “espacios vallados para que los animales de compañía puedan circular sueltos siempre bajo la supervisión de sus dueños, que en cualquier caso se responsabilizarán de sus mascotas y de mantener limpia la zona recogiendo los excrementos”, según recuerda el Ayuntamiento en su web. 

PLANES PARA HACER POR LA PROVINCIA 

A la capital le lleva la delantera El Barco de Ávila, donde el ayuntamiento ya ha abierto sus atracciones turísticas a familias con perros educados. En esta localidad de la zona de Gredos visité el Castillo de Valdecorneja, las salas de exposiciones municipales (una de ellas, abierta en una antigua cárcel), el Puente Románico y el Museo de la Judía (este manjar es indicación geográfica protegida). Dentro del municipio no encontramos ningún restaurante donde probarlas, así que nos fuimos a comer a un acogedor hotel rural que hay a 10 minutos en coche: La Galamperna, en La Nava del Barco. El hotel cuenta con jardín y, previa reserva, los perretes podemos comer en la terraza junto a nuestros humanos. Tienen menú desgutación y en su cocina de autor tienen un lugar destacado las setas. Pero hacer hacen hasta su propia bollería casera. 

La zona cuenta con diversos establecimientos donde pernoctar con mascota, como La Quinta del Chocolatero, un complejo de cinco casas rurales impecables y con gran encanto que tiene su propio jardín y que se ha levantado a partir de una antigua fábrica de chocolate.

Mi cuartel general en Gredos fue El Milano Real, un hotel situado en Hoyos del Espino con preciosas vistas al Circo de Gredos. El hotel, que tiene una buena cocina (a destacar el desayuno), ofrece sesiones guiadas de astronomía. Y es que esta zona, Gredos Norte, tiene el certificado Starlight, es decir, que es una zona ideal para ver las estrellas. Podéis ver el hotel en mi vídeo de Ávila.

La observación del firmamento se hace en una cúpula especial que hay en el tejado con un telescopio motorizado con buscador de objetos celestes. Al ser un lugar tan pequeño, no podemos entrar los perretes (solo caben 4-6 personas junto al monitor). Nosotros podemos esperar en la habitación del hotel, que es dogfriendly (perros mayores de un año).

Otra opción es utilizar los miradores estelares que hay en varios pueblos de Gredos, donde sí podemos estar los perritos, y un guía explica el cielo usando un potente puntero láser. 

Muy cerca de Hoyos del Espino visité el Pozo de las Paredes (San Juan de Gredos), una zona de baño muy concurrida en verano enmarcada por un puente romano y que cuenta con zona para comer y con un restaurante. Como era invierno y no íbamos muy preparados, no nos atrevimos a meternos en Gredos, pero que sepáis que la sierra tiene un sinfín de senderos que te llevan a parajes súper recomendables.

Los amantes del arte de Agustín Ibarrola, por cierto, tenemos en Ávila (a unos minutos de la capital en coche) una de sus obras que funden pintura y naturaleza: Garoza. Se ubica en plena dehesa, en el municipio de Muñogalindo, y consta de más de 100 piedras de granito pintadas en permanente diálogo con las encinas que las rodean. Los perros (atados) somos bienvenidos en el recinto.

En otro punto de la provincia, en El Tiemblo, también visité los famosos Toros de Guisando, cuatro esculturas de granito  que datan de los siglos IV y III antes de Cristo en forma de toro o verraco. Podéis ver estas moles legendarias en mi vídeo.

Otros lugares dog friendly en la provincia son el Castro de la Mesa de Miranda (en Chamartín), la Casa de la Reserva del Valle de Iruelas (Barraco), el Castillo de La Adrada (alberga el Centro de Interpretación del Valle del Tiétar y la oficina de turismo), el Jardín Botánico Valle del Tiétar (también en La Adrada), el Museo del Juguete de Hojalata y Casa de las Flores en Candeleda (perros pequeños), el Castillo de Mombeltrán, y el Museo de las Abejas y el Museo del Juguete, en Poyales del Hoyo.

Aquí puedes consultar el listado oficial de alojamientos y hostelería que admite perros en la provincia.

Pipper en El Barco de Ávila, donde sus atracciones turísticas admiten perros de compañía.