PEÑÍSCOLA

Peñíscola con perro

Peñíscola es una ciudad de cine. Aquí se han rodado conocidos largometrajes y series cinematográficas, como la superproducción norteamericana Juego de Tronos. Sin embargo, la luz de los focos se extingue cuando los que visitamos la ciudad tenemos cuatro patas, porque para las mascotas no hay verdaderos planes dogfriendly, a pesar de lo cual, no renunciamos a conocer esta pequeña perla del Mediterráneo.

Viajar a Peñíscola con perro es posible, pero la ciudad no es aún amiga de las mascotas. A pesar de ser una encantadora ciudad fortificada, bañada por el Mediterráneo casi por sus cuatro costados, aún no ha dado el paso hacia el turismo dogfriendly. Sólo su Oficina de Turismo admite la entrada de peludos. Pablo y yo estuvimos un par de días, en una época aún difícil, a las puertas de la primavera del 2021 y con el coronavirus azotando España y el mundo. La mayor parte de los negocios seguían cerrados y el habitual bullicio de esta turística ciudad había dado paso a un silencio extraño, casi antinatural. En esta tesitura quisimos conocerla y apoyarla.

La vista de la península de Peñíscola parece sacada de un cuento, con el castillo en la cima rematando la ciudad fortificada. No me extraña que forme parte de la lista de los pueblos más bonitos de España. El solo paseo extramuros, por el litoral, con la vista del mar enfrentada a la de la urbe amurallada me recuerda a las pelis de piratas y corsarios.

PEÑÍSCOLA DE CINE

Peñíscola está íntimamente ligada al cine, una de mis aficiones favoritas y, por tanto, un motivo más para conocer este rincón el Mediterráneo. La ciudad acogió durante 20 años el Festival Internacional de Comedia de Peñíscola, por el que llegaron a pasar estrellas de la talla de Charlton Heston y Bo Derek. Además su singular emplazamiento y paisaje le ha conferido el ser una de las localizaciones fetiche de productores de toda índole, desde casi los inicios del séptimo arte hasta la actualidad, con rodajes de series como Juego de Tronos, en la que la ciudad es protagonista de la sexta temporada. Peñíscola de Cine ha creado, orgullosa de sus atractivos para el séptimo arte, unos itinerarios señalizados que invitan a conocer las localizaciones de estas series y películas, con pistas y curiosidades sobre los rodajes.

Comenzamos la visita a la ciudad amurallada por la Plaza de Santa María que es, precisamente, uno de los escenarios en los que Juego de Tronos recreó la ciudad de Mereen. Aquí se montó un mercado medieval por el que se ve pasear a dos de los personajes principales de la serie: Tyrion y Varys. Cuando llegamos, no había ni rastro de dragones y solo me pude hacer una foto con lo más parecido a esos girantes alados: una hormigonera. En la memoria de los mayores también ha quedado el rodaje de otra superproducción inolvidable: El Cid, de 1961, protagonizado por Charlton Heston y Sofía Loren.

Seguimos nuestro paseo contemplando la muralla, los cañones, las casas blancas del casco urbano y el castillo del Papa Luna, que domina la vista. El nombre lo debe al hecho de ser sede papal y lugar de exilio de Pedro Martínez de Luna -el papa Bededicto XIII , apodado Papa Luna- que, en el Cisma eclesial de Occidente, y alineado con los antipapas de Avignon, decidió enclaustrarse en el Castillo de Peñíscola, donde falleció en 1423. La fortaleza no admite la entrada de perros, tampoco en el Parque de Artillería, una verdadera pena cuando pensamos en la cantidad de castillos pet friendly que hemos visitado en nuestra vuelta a España (La Adrada, Peracense, Pedraza, Morella…).

No nos queda otro remedio que pasear y quedarnos con la estampa que vemos desde el exterior: la gran escultura del Papa Luna realizada en 2007 por Sergio Blanco (escultor recordado también por ser cantante del grupo Mocedades) al pie de los poderosos muros de la fortaleza que se levantan antes nuestra mirada. Además, entre el castillo y el faro hay una terraza que asoma al mar y que es un buen punto para hacer fotos como las que veis en este post.

Las callejuelas que ascienden desde las murallas hasta el castillo están repletas de restaurantes y tiendas que denotan el enorme peso del turismo en la ciudad. Por eso es más que recomendable visitarla entre semana y fuera de temporada alta, pandemias al margen. En nuestro paseo nos encontramos con el pequeño Museo de la Mar, donde también prohíben mi entrada  y, unos metros más allá, El Bufador, un gran hueco en la roca, bajo las casas, por el que sopla o “bufa” la marea. Contemplamos también la fachada de la Casa de les Petxines, completamente cubierta de conchas marinas. No puedo evitar rememorar mi primer destino como perro viajero, lejos de aquí, en la hermosa ciudad de Salamanca, donde también hay una Casa de las Conchas, que, sin mar de por medio donde encontrarlas, aparecen talladas en la piedra de su fachada.

PLAYAS CON PERRO EN PEÑÍSCOLA

No lejos de aquí arranca la larguísima Playa Norte, de casi seis kilómetros de fina arena que une la ciudad con su vecina Benicarló. A pesar de su longitud no hay un solo metro habilitado para los perros en ninguna época del año. Según nos cuentan los lugareños, vecinos y turistas con perro han de conformarse con disfrutar del mar de extranjis en algunas pequeñas calas del Parque Natural Sierra de Irta. Y decimos, “de extranjis” porque la normativa del parque obliga a llevar a los perros atados siempre y en su web recuerdan que “no hay ninguna playa apta para perros”.

En el término municipal de Benicarló y limitando con Peñíscola, está la llamada playa canina de El Barranquet, de unos 250 metros de largo y llena de piedras y conchas (mirad las fotos que hicimos). Desde Pipper on tour no la aconsejamos, ya que este pedregal presenta alto riesgo de cortes en almohadillas caninas y pies humanos. Las costas del Mediterráneo español tienen playas mucho mejores que ésta, como os contamos en el enlace.  

COMER CON PERRO EN PEÑÍSCOLA

En la oficina de turismo nos dieron un folleto con los restaurantes de la ciudad. Los que aceptan mascotas tienen un icono de huella canina junto al nombre, pero muchos de ellos solo permiten estar con perro en la terraza. Llamamos a un buen número de ellos y en la lista del final de este post figuran los que nos dijeron que admiten perretes educados en el interior.

Además, en nuestra caminata desde Peñíscola hasta el puerto de Benicarló por el paseo marítimo (la excursión lleva una hora y 40 minutos) nos encontramos con una grata sorpresa: un restaurante vegetariano y ecológico dog friendly con platos slow food de primera y que permite el acceso de perros a su interior y a la terraza: Cor de Carxofa. Está ya en el término municipal de Benicarló (junto al puerto). Haciendo honor a su nombre, este gastrobar vegetariano sirve un exquisito plato de flor de alcachofa con queso de cabra, igual que la tempura de verduras.

LISTADO ACTUALIZADO EN MAYO DE 2022 

COMER CON PERRO EN PEÑÍSCOLA

Aconsejamos reservar antes e indicar que se va con perro para que el restaurante pueda reservar la ubicación más cómoda para todos:

Pizzería La Lanterna. Carrer Solet, 1. Peníscola. Tel. 673 28 78 81

El Coso Argentino. Carrer de Blasco Ibáñez, 10. Peñíscola. Tel. 635 65 29 98

Trilogy. Carrer d'Irta, 2. Peníscola. Tel. 607 33 36 86

Cafetería Essenza. C/ Virgen de Ermitana, 4. Tel. 659 93 86 73

Hostal Dios Está Bien (perros educados bienvenidos en el hostal y en la cafetería). Calle San Roque, 22. Tel. 964 48 22 53

BENICARLÓ:

Además, junto al puerto de Benicarló destaca Cor de Carxofa (vegetariano de gran nivel). Avinguda del Marquès de Benicarló, 27. Tel. 964 10 03 23

En el casco antiguo de Benicarló, Café Kokoa es petfriendly (carrer de Sant Joaquim, 3).

Si aceptas perros educados en tu local de hostelería, escríbenos.